Violencia femenina

La violencia actualmente es uno de los problemas que tiene mayor incidencia en el Perú. No hace mucho hemos sido testigos de diferentes casos donde una mujer es víctima de la agresión a manos de un varón, resultando ser en la mayoría de casos su pareja o conviviente.

“La violencia contra la mujer -especialmente la ejercida por su pareja y la violencia sexual- constituye un grave problema de salud pública y una violación de los derechos humanos de las mujeres” (OMS, 2016).

Uno de los factores asociados a este es un nivel bajo de instrucción que reciben tanto varones como mujeres, la educación es básica en todos los aspectos; el estar expuestos a la violencia desde pequeños por sus progenitores o ser victimas de violencia son indicadores de violencia, pues la persona desde pequeña ve la violencia como algo normal,  cotidiano, además de ver la violencia como una forma de resolver problemas, por lo que de adulto, el agresor modela lo que vio desde pequeño; todo ello junto a diferentes factores externos como el uso excesivo del alcohol o de sustancias como las drogas contribuyen a que se efectúen conductas violentas. Además, según la OMS, también este hecho está relacionado con la desigualdad de género, dificultades en la comunicación, entre otros.

En amplios sectores de la sociedad se asume como algo normal que el hombre golpee, insulte, humille, controle o violente sexualmente a sus parejas, por lo que muchos de estos hechos quedan en el silencio y la impunidad”, afirmó Yonny Pastrana, gerente de Desarrollo Social de la Municipalidad distrital de Ccatcca

Fuente: Flora Tristán.

En el Perú, es importante lidiar además con aquellas personas que se encuentran en zonas poco inaccesibles, zonas de pobreza; muchos de estas personas no saben o no están educadas o instruidas adecuadamente en casos de violencia ya que muchos ven la violencia como algo normal y del día a día que se tiene que aceptar.

Ante esto se brindan estrategias para que se puedan prevenir este tipo de conductas, por ejemplo se emplean estrategias primarias a fin de poder educar en la desigualdad de género en diferentes zonas, especialmente en aquellas zonas de pobreza con escaza educación, además de mejorar la comunicación intrapersonal de las personas. Lo que se busca es una sensibilización, la violencia no esta bien y no hay forma de justificarla de ningún modo.

Es imperativo este tema, puesto que la salud integral de la mujer esta implicada y no solo esta sino también del niño si es que se tienen hijos. La consecuencias varían, desde estrés post-traumáticos, problemas alimentarios, depresión, problemas con el alcohol, hasta fatales como el suicidio. Y, en los casos de niños que crecen en hogares violentos, pueden sufrir trastornos conductuales y emocionales así como mayor tasa de morbilidad por ejemplo: desnutrición.

A modo de prevención, se presenta algunas señales del varón potencialmente violento en el hogar; muchas mujeres no se dan cuenta de que el hombre no es violento hasta que se da el primer golpe, por ello es necesario saber lo siguiente:

Señales del varón potencialmente violento:

  • Es excesivamente celoso
  • Es posesivo
  • No controla impulsos.
  • Culpa a otros de sus problemas.
  • Ya ha maltratado a otras mujeres
  • Se irrita fácilmente cuando se le ponen límites.
  • Comete actos de violencia y rompe cosas cuando se enfada.
  • Tiene una baja autoestima
  • Cree que la mujer debe de estar subordinada al varón.

Fuente: Echeburúa y Corral, 1998.

El deber de cada ciudadano por tanto es educar la NO violencia, hay que tener en cuanta señales como las mencionadas anteriormente. Es fundamental denunciar los maltratos si es que se es víctima de estos y si se es testigo de igual modo, las consecuencias pueden ser permanentes y muy lamentables, actuemos.

BIBLIOGRAFÍA

Echeburúa, O & Corral, P. (1998). Violencia doméstica ¿es el agresor un enfermo?.

FloraTristán. (2015). Las mujeres rurales dijeron NO a la violencia de género. Recuperado el 12 de mayo de 2016 de  http://www.flora.org.pe/web2/index.php?option=com_content&view=article&id=685:mujeres-rurales&catid=55:desarrollo-rural&Itemid=70

OMS. (2016). Violencia contra la mujer. Recuperado el 12 de mayo de 2016 de http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs239/es/

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Estereotipos envejecidos

“Hoy en día, por primera vez en la historia, la mayoría de las personas puede aspirar a vivir hasta entrados los 60 años y más”  (OMS, 2015).

La calidad de vida en estos últimos años ha ido mejorando y con ello la esperanza de vida ha ido en aumento, las personas tienen más posibilidades de vivir durante muchos años más. Ya sea por un mejor estilo de vida donde la alimentación, el constante ejercicio, mejores sistemas de salud, entre otras cosas han contribuido a su mejora, es necesario de un cambio y no de aquella población sino de los demás y su percepción.

“El primer paso para envejecer bien pasa por la eliminación de las falsas concepciones y estereotipos sobre la vejez y el envejecimiento” Fernández – Ballesteros (2002)

Muchas personas tienen una percepción errada de la senectud, los adultos mayores no son personas acabadas o cargas para la familia como muchos conceptualizan. Definitivamente existen cambios que se dan en esta etapa de la vida, muchos de estos negativos y desafortunados para la persona; sin embargo, estos cambios no son completamente contraproducentes ya que algunos de estos problemas no son producto de la edad sino de condiciones que pueden ser modificables mediante intervenciones adecuadas. Por ejemplo, frente al declive mental, se pueden realizar ejercicios mentales; ante los olvidos se recomienda aprender estrategias para recordar; frente a los sentimientos de soledad, aprender habilidades sociales, practicar nuevas actividades agradables son perfectos para este caso además de contribuir a la prevención contra la depresión; frente a la lentitud, la artritis o presión arterial se pueden realizar los ejercicios que ayudaran a que estos problemas decrezcan.

En el Informe Mundial acerca del Envejecimiento y La Salud, refieren que es necesario saber que la edad avanzada no significa dependencia, muchos ignoran que las personas que se encuentran en la adultez mayor generan contribuciones a la sociedad. Por ejemplo en el Reino Unido, los adultos mayores contribuyen económicamente a su país. Si bien en países en vías de desarrollo no se tienen resultados o estadísticos concretos, se sabe que por ejemplo en África Subsahariana, en Kenya específicamente, la mayoría de los agricultores pequeños son mayores de 60 años, teniendo un rol fundamental al mantener la alimentación de Kenya. Algo importante que resaltar, es que los adultos mayores cumplen también un rol importante al apoyar a nuevas generaciones, como en Kenya, donde un tercio de las cuidadoras de niños son mujeres mayores.

Los adultos mayores también tienen otra forma de contribuir a la comunidad, como por ejemplo al brindar apoyo emocional en momentos difíciles, entre otras cosas.

Las personas en la adultez mayor no significan una carga o una no productividad, es imperativo un cambio de imagen, un cambio de percepción dirigido hacia estas personas, ver en ellos no debilidades sino fortalezas que hay que aprovechar y capacitar; de este modo también puedan hacer muchas más contribuciones. Por ello, las políticas deben de estar diseñadas para fomentar el fortalecimiento de las capacidades de los adultos mayores brindándoles de este modo oportunidades, mayor calidad de vida y un sentimiento de aceptación y productividad.

BIBLIOGRAFÍA

Fernández Ballesteros, R. (2002). Envejecer bien. Qué es y como lograrlo. Madrid. Ediciones Pirámide.

OMS. (2015). Informe Mundial sobre el Envejecimiento y La Salud. Recuperado el 10 de mayo de 2016 de http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/186471/1/WHO_FWC_ALC_15.01_spa.pdf